El Festival Internacional de Cine de Luanda (FIC Luanda) regresó este año, once años después de su última edición. Celebrada del 28 de octubre al 2 de noviembre bajo la dirección de Jorge Cohen, la 8.ª edición proyectó más de 100 películas de una veintena de países, entre ellas más de 40 producciones angoleñas, en la renovada Cinemateca Nacional, el Cine Teatro Nacional y otras salas de la capital. Más de 6.000 espectadores asistieron durante cinco días. La inauguración corrió a cargo de «Sapeur: A grande burla», ópera prima del angoleño Dénis Miala.

En la ceremonia de clausura, el premio al mejor largometraje nacional fue para «A Vida de uma Zungueira», de Henrique Costa Junior, sobre la vida de una vendedora ambulante. «Você Sabe Quem Eu Sou?», de Paulo Idalécio, ganó como mejor cortometraje nacional.

En la competición internacional, «CongoBoy», de Rafiki Fariala, que llamó la atención en Cannes, fue elegido mejor largometraje. «Amílcar», de Miguel Eek, se llevó el premio al documental y «The Last Harvest», de Nuno Miranda, el de cortometraje.

Con Nigeria como país invitado, clases magistrales y proyecciones al aire libre, el festival busca devolver a Luanda un lugar entre las grandes citas del cine africano, aunque la crítica especializada señaló algunos fallos de organización.